Mostrando entradas con la etiqueta Acordes de cuatro notas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acordes de cuatro notas. Mostrar todas las entradas

29 de septiembre de 2011

Formación de acordes: Transportación (II)

En el artículo anterior conocimos lo que era la inversión y vimos un método, consecuencia de la inversión, para conseguir distintos tonos (o acordes) partiendo de la misma postura: la transportación. Y este mismo método nos sirve también para conseguir el efecto contrario, formar el mismo acorde (tono) partiendo de posturas diferentes.

Conseguir el mismo tono partiendo de posturas diferentes

Con la transportación también podemos adaptar las posturas de los acordes al tono que queremos conseguir. A continuación mostraremos cómo conseguir el acorde y el tono de Re partiendo de otros acordes básicos.

El acorde Re tiene su postura original, también llamada postura abierta, que se hace de la siguiente manera:

Re


Pero podemos obtener esas notas a partir de otras posturas abiertas de otros acordes añadiéndole una cejilla en el número de trastes igual al número de semitonos que haya de diferencias entre una y otra. Veamos cómo sería el acorde de Re basándose en la postura de Do. La nota Re es dos semitonos más alta que la nota Do, por lo que habrá que trasportar el acorde Do por 2 trastes para obtener el tono de Re.


Do Re


Vemos que usando esta técnica hacemos que las notas del acorde Do suban de tono y se conviertan en las notas correspondientes del acorde Re.

A continuación hacemos el mismo ejercicio pero partiendo de la nota La. Para llegar a la nota Re desde La hay que subir 5 semitonos, por lo que para conseguir el tono de Re, deberemos distribuir las notas del acorde La usando el dedo índice como cejilla en el quinto traste. El acorde La tocado 5 trastes más arriba tendrá las mismas notas que el acorde Re. Veámoslo:


La  Re


De nuevo las notas propias del acorde La, al transportarlas a lo largo del mástil de la guitarra el número de trastes (semitonos) indicados se convierten en las notas propias del acorde Re.

Y vamos a volver a estudiar el mismo caso pero partiendo de otra nota como base. En este caso, partimos del acorde Mi. Si contamos en la escala musical, para llegar a la nota Re desde la nota Mi tenemos que subir 5 tonos, es decir, 10 semitonos o 10 trastes. Por lo que ya sabemos que debemos colocar la postura del acorde Mi poniendo el dedo índice como cejilla en el décimo traste para poder conseguir las notas del acorde Re a partir de la postura del acorde Mi. Veamos la diferencia:

Mi Re


Hemos visto 4 maneras de tocar el acorde Re, una en su postura abierta u original y las otras 3 utilizando la postura de otros acordes como base, pero transportándola a lo largo del mástil. Y como hemos visto, el resultado de todas las posturas transportadas siempre nos han dado las mismas notas: Re, Fa# y La, que son las notas Tónica, Tercera mayor y Quinta justa del acorde Re respectivamente.

Esta técnica, igual que la anterior, se puede aplicar prácticamente sobre cualquier acorde, la única limitación nos la pondrán nuestro número de dedos y el número de trastes de nuestra guitarra.

Controlar bien estos métodos de transportación, tal como hemos explicado y también de manera inversa será muy útil a la hora de sacar los acordes de una canción, de poder adaptar el tono de una canción y es muy bueno contar con estos recursos a la hora de componer, ya que pueden facilitar mucho el trabajo.
ecoestadistica.com

Ejercicio con acordes: Ruedas de acordes

Una rueda o progresión de acordes es una combinación de acordes que tienen una relación definida entre ellos y que logran una base musical sencilla y efectiva. Reciben el nombre de rueda de acordes porque se tocan los acordes de forma cíclica, cuando suena el último se sigue con el primero de nuevo. La gran mayoría de canciones que existen se sustentan sobre alguna de las combinaciones que proponen las progresiones de acordes.

Tablatura























Ejecución 

Este ejercicio es de perfeccionamiento de los acordes. Manejando bien las ruedas de acordes podremos empezar a experimentar con nuestras propias creaciones, te ofrecen la soltura suficiente como para poder encadenar a la perfección unos acordes con otros. Como en todos los ejercicios, la función es que la ejecución sea limpia, por lo tanto tenemos que conseguir que los cambios entre un acorde y otro sean suaves y acompasados, y que los dedos no provoquen ruido en la transición. La mano derecha en este ejercicio no tiene mucho protagonismo, así que el alumno podrá seguir el ritmo y la técnica que quiera, ya sea que haya aprendido en las lecciones posteriores para perfeccionar, que quiera aprender para así poder practicar dos ejercicios en uno o incluso puede echar mano del metrónomo y adaptarse al compás que le marque. Lo importante aquí es conseguir que los dedos de la mano izquierda fluyan.


Ver demostración Triada


Ver demostración Círculo armónico


Ver demostración Círculo melódico


Ver demostración Cuarta menor

ecoestadistica.com

Ejercicio con acordes

El acorde es un conjunto de notas tocadas al unísono. Este apartado nos servirá para familiarizarnos con los distintos acordes que vamos a utilizar, entrenar el oído para diferenciar los tipos de ellos que hay y saber ejecutarlos limpiamente.

Tablatura
























Ejecución

El ejercicio consiste básicamente en hacer sonar los acordes limpiamente, sin que las cuerdas rocen los dedos, ni vibren al rozarse con los trastes y en definitiva, sin que suene ruido, solo las notas. Vamos a dividirlo en tres partes ya que será necesario tomarse bastante tiempo para cada una de ellas. El manejo de los acordes es la base de la guitarra, es algo que se puede practicar de muchísimas maneras y que sólo se aprenderá realmente cuando se toquen canciones con ellos, pero para la primera toma de contacto haremos uso del siguiente método.

a) En primer lugar, será necesario practicar primero con los acordes por separado, hasta que la mano se acostumbre a la postura y a la presión necesaria para que suene bien. Cuando se consiga que el acorde suene claro y sin estridencias, se pasará al siguiente y se repetirá la misma operación, y de nuevo se pasará al siguiente y se repetirá la misma operación y así con todos los acordes, hasta que la mano se haya acostumbrado a ponerlos sin demasiado esfuerzo.

b) A partir de ese momento (que podrán ser días o semanas dependiendo de la frecuencia con la que se practique) el ejercicio se centrará en trabajar el cambio de un acorde a otro, siguiendo el orden de la tablatura. Al principio se enredarán los dedos, pero a partir de aquí será cuando realmente tengan que coordinarse y tener sus movimientos independientes.

c) Por último, el metrónomo nos pondrá a prueba. Cuando se usa el metrónomo siempre hay que empezar al ritmo más bajo y probar que la ejecución del ejercicio salga limpia, y hasta que no se consiga que el sonido sea claro, no se subirá la velocidad. En este caso, la finalidad del metrónomo es conseguir que cambiemos de un acorde a otro a un ritmo constante. Una vez que consigamos cambiar los acordes a un ritmo constante y que el sonido sea limpio, podremos aumentar la velocidad y seguir la misma operación.

Modificaciones

Los acordes para que tengan sentido se tienen que tocar en un orden determinado, pero también será necesario unir varios tipos de acordes para formar una melodía: los mayores, los menores y los acordes con 7ª. En la parte teórica de la guía se explica que relaciones deben tener entre ellos para conseguir los resultados deseados, pero haciendo uso del oído también se pueden sacar melodías coherentes y ordenadas, así que el alumno deberá juntar sus propios acordes, probando las combinaciones necesarias, para que formen una base musical que le guste y practicar con ellos. Sería interesante también que el alumno intentara plasmar sus resultados en tablatura, para practicar con el lenguaje escrito y para poder conservar sus resultados.

Ver demostración de acordes mayores

Ver demostración de acordes menores

Ver demostración de acordes con séptima
ecoestadistica.com

27 de septiembre de 2011

Formación de acordes: Inversión y transportación (I)

La inversión de acordes es la aplicación de los conocimientos que hemos adquirido hasta ahora en la formación de acordes (I, II y III). Consiste en deducir las notas de un acorde aplicando el método que vimos anteriormente, y a partir de su Tónica, saber cuáles serán su Tercera, su Quinta y su Séptima si la tuviera. Una vez obtenida esta información, el siguiente paso es buscar una postura en la guitarra que contenga esas notas. Del mismo acorde pueden salir varias posturas diferentes, en las que se cambia el orden de sus notas y las octavas en las que se encuentran. Cada acorde tiene su postura natural o abierta, que suele ser la postura más básica y sencilla de colocar y que se encuentra más pegada al extremo del mástil. Pero utilizando la inversión podemos obtener posturas del mismo acorde con matices diferentes, que nos pueden venir mejor en ciertas situaciones. Es un buen recurso sobre todo a la hora de componer o de sacar los acordes de una canción. Ya veremos más adelante algunos acordes que se pueden sacar con este método, pero ahora estudiaremos una práctica más sencilla y que es consecuencia directa de la inversión: la tranportación.

La transportación consiste en conseguir que una misma postura nos dé tonos (acordes) diferentes usando el dedo índice como cejilla, por lo que podemos bajar o subir el tono por todo el mástil, y también consiste en lo contrario, en poder conseguir el mismo tono (acorde) con posturas diferentes. Para esto sólo es necesario conocer la relación que hay entre las notas musicales y los trastes de la guitarra: que cada traste que subamos en la guitarra es medio tono (un semitono) que subimos en la escala musical.

Conseguir distintos tonos partiendo de la misma postura

En primer lugar hablaremos de conseguir tonos o acordes diferentes partiendo de la misma postura. Para ello tomamos una postura como referencia, en nuestro caso usaremos el acorde Mi y su relación con el Fa para explicar esto, ya que es el que ofrece más facilidades.



Mi Fa

Vemos aquí representados los acordes Mi y Fa. En ambos acordes se puede encontrar una relación muy evidente. El acorde Fa se pone en la guitarra desplazando cada nota del acorde Mi un traste más arriba, por lo que las cuerdas que en el acorde Mi deben ser tocadas al aire, en el acorde Fa se deben tocar en el primer traste, y esto se consigue poniendo el dedo índice a modo de cejilla en el primer traste, y haciendo que los demás dedos pulsen los trastes adecuados. Esto se debe a que las notas que forman el acorde Fa son las mismas que las que forman el acorde Mi, pero subidas medio tono, ya que la diferencia entre estos acordes es de medio tono. De esta manera, obtenemos el acorde Fa basándonos en la distribución de las notas del acorde Mi. Pero si en vez de colocar el dedo índice como cejilla en el primer traste, lo hiciéramos en el segundo, obtendríamos el acorde Mi pero subido 2 semitonos, uno por cada traste, o lo que es lo mismo, subido un tono entero, y ya sabemos que la nota que se encuentra 1 tono por encima de Mi es Fa#, y esto lo podemos aplicar a lo largo de todo el mástil, sabiendo que cada traste que subamos es medio tono que se sube la nota original. A continuación desplegaremos una serie de acordes basados en la postura de Mi, pero que dan tonos diferentes dependiendo del traste en el que se sitúen.



Mi Fa Sol La Si






Esta técnica se puede usar sobre cualquier tipo de acorde, ya sea mayor, menor, con 7ª, etc, al menos en teoría, ya que en la práctica puede ser que nos falten dedos para transportar ciertos acordes. En el caso del acorde Mi, cuando lo ponemos en la guitarra sólo usamos 3 dedos de la mano izquierda, por lo que nos queda uno libre que nos permitirá transportarlo después añadiendo la cejilla.

La relación que hay entre el acorde Mi y el Fa es la misma que existe entre el acorde La y el Si, ya que el acorde Si se consigue utilizando el acorde La pero subido un tono, es decir, colocando la cejilla en el segundo traste.
La Si



En el próximo artículo estudiaremos el caso contrario al que acabamos de ver: conseguir el mismo tono a partir de posturas diferentes.

ecoestadistica.com

26 de septiembre de 2011

Formación de acordes: Acordes de 4 notas

Tras estudiar y formar los acordes de 3 notas en los artículos anteriores, ahora vamos a meter una cuarta nota que, en combinación con las anteriores, nos dará una cantidad enorme de acordes para formar. En este caso hablamos de la Séptima.

Séptima
Partiendo de lo que aprendimos anteriormente, podemos determinar sin mucha dificultad que la Séptima será la nota que se encuentre en séptimo lugar al ascender en la escala musical contando como primera a la Tónica. O lo que es lo mismo, la Séptima es la nota anterior a la Tónica. Existen Séptimas mayores y menores. La Séptima mayor es aquella nota que se encuentra medio tono por debajo de la Tónica, y la Séptima menor es la nota que se encuentra 1 tono completo por debajo de la Tónica. Cuando un acorde lleva Séptima mayor se representa añadiendo a su nombre la indicación Maj7, por lo que la notación DoMaj7 representa al acorde Do Mayor con 7ª Mayor, o desarrollándolo completamente sería el acorde Do con Tercera Mayor, Quinta Justa y Séptima Mayor. Si el acorde lleva Séptima menor, se indica añadiendo solamente un 7 al nombre del acorde, por lo que la notación Do7 se refiere al acorde Do Mayor con 7ª menor, desarrollado de manera completa, acorde Do con Tercera Mayor, Quinta Justa y Séptima menor.

Correspondencia de Séptimas











De esta manera, ya podemos construir acordes de 4 notas sabiendo las relaciones que tiene que haber entre cada una de ellas. Nosotros estudiaremos a continuación 4 tipos de acordes diferentes que surgen al añadir la Séptima a nuestras notas.

Do Mayor con 7ª Mayor (DoMaj7)
Leyendo este nombre debemos saber que la Tónica de nuestro acorde es la nota Do, que su Tercera, al ser mayor, se encuentra 2 tonos por encima de la Tónica, que su Quinta, al no indicar nada, es Quinta justa, por lo que se encontrará a 3 tonos y medio de distancia de la Tónica, y que su Séptima, por ser mayor, se encuentra medio tono por debajo de la Tónica. Así tenemos que las cuatro notas de nuestro acorde son Do, Mi, Sol y Si. A la hora de llevar estas notas a la guitarra obtenemos una postura como la siguiente:
Do Mayor con 7ª Menor (Do7) 
Sabemos que este acorde tiene cuatro notas, y a estas alturas debemos saber identificar cada una solamente a partir del nombre. En este caso, la Tónica es Do, la Tercera, al ser el acorde mayor es la nota que se encuentra 2 tonos por encima de la nota Do, que sería Mi, la Quinta al no llevar indicación ninguna es Quinta justa, que es la nota que se encuentra 3 tonos y medio por encima del Do, así que sabemos que es Sol, y la Séptima al ser menor, es la que se encuentra 1 tono completo por debajo de Do, en este caso, La#. Ya conocemos las 4 notas que componen nuestro acorde, y al llevarlas a la guitarra queda así:

Do Menor con 7ª Mayor (DomMaj7)
Lo primero es localizar a partir del nombre cada nota que lleva este acorde. Su Tónica es Do, su tercera es menor por lo que es la nota que se encuentra 1 tono y medio por encima de Do, en este caso, Re#. Su Quinta, al no llevar indicación es justa, por lo que es la nota que se encuentra 3 tonos y medio por encima de la nota Do, en este caso, Sol, y su Séptima es Mayor, por lo que es la nota que se encuentra medio tono por debajo de la Tónica Do, que para este ejemplo será Si. Nuestras notas son Do, Re#, Sol y Si y al llevarlas a la guitarra puede tomar esta posición:

Do Menor con 7ª Menor (Dom7) 
Al igual que en los tipos anteriores, debemos saber reconocer las notas que forman nuestro acorde a partir de su nomenclatura. Sabemos que la Tónica es Do, que su tercera es menor, por lo que será la nota que se encuentre 1 tono y medio por encima del Do, así que la Tercera es Re#, la Quinta es justa ya que no se indica lo contrario, así que sumamos 3 tonos y medio a la nota Do y obtenemos Sol como Quinta de este acorde, y la Séptima, al ser menor, es la nota que se encuentra 1 tono completo por debajo de la Tónica, por lo que nuestra Séptima es La#. Do, Re#, Sol y La# forman nuestro acorde, y al transportarlo a la guitarra nos quedará de esta manera:

Hemos visto estas variaciones como muestra, ya que son las más normales, pero en realidad la nota Séptima se puede combinar de todas las maneras con las conocidas anteriormente, con la Quinta y con la Tercera, dándonos en total un glosario de (en teoría) 216 si mis cálculos no me traicionan. Digo en teoría porque seguramente al llevarlo a la práctica haya posturas que no se puedan poner con una sola mano, pero bueno, esto es más bien un ejercicio mental, para comprender cómo funcionan los acordes, qué relaciones hay entre ellos, qué diferencias puede aportar un pequeño cambio. Pero lo ideal sería que el alumno siguiera aplicando este método con todas las distintas variables a todas las notas, para hacerse su propio glosario y para poder entender todas las combinaciones que se pueda encontrar.

En el siguiente capítulo seguiremos hablando de la aplicación de estos conceptos que hemos aprendido a una tarea muy útil: la transportación y la inversión de acordes. Una técnica que hay que dominar para sacarle partido a todos los trastes de nuestra guitarra.
ecoestadistica.com