Mostrando entradas con la etiqueta Software. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Software. Mostrar todas las entradas

22 de septiembre de 2011

Afinar la guitarra: El diapasón

Como ya dijimos en artículos anteriores sobre la afinación de la guitarra, una de las maneras de hacerlo es a través de notas de referencia. Tan sencillo como escuchar la nota y ajustar la cuerda pertinente hasta que suene igual. Eso se puede hacer para todas las cuerdas, o sólamente para una de ellas, y sacar el resto de notas a partir de una cuerda bien afinada. Aunque esto puede costar bastante trabajo al principio, ya que se requiere un oído musical bien entrenado para realizar la afinación correctamente con este método.

Existen diversos aparatos que nos pueden ayudar a afinar nuestra guitarra de oído. El más conocido de ellos es el diapasón, ese pequeño instrumento en fomar de 'U', que al ser golpeado comienza a vibrar, dando siempre la misma nota, la que será nuestra nota de referencia. Existen diapasones afinados prácticamente para todas las notas, aunque es prácticamente un standard utilizar la nota La 440 hz, incluso para piano. El nombre La nos indica qué nota es, pero la frecuencia 440 nos indica en qué octava se encuentra esta nota. En este caso, 440 indica que la nota La se encuentra en la cuarta octava. Las octava se miden relativas a las de piano. Un piano comienza con la nota Do, y puedes avanzar a través de él por todas las notas naturales, hasta que llegas de nuevo a la nota Do, pero esta se encontraría una octava por encima del Do original. Se le puede llamar octava a la distancia que separan estas dos notas entre sí, pero también se llama octava a la región que hay entre medio de estas dos notas. La cuarta octava del piano es la central, y es la que se utiliza para la afinación, ya que es la más fiable. Para la quinta octava, la frecuencia de nuestra nota La sería de 880 hz, para la sexta octava debería ser 1760 hz, pero esto empieza a dejar de ser así a medida que nos alejamos de la octava central. De esta manera, las notas de los extremos van deformándose de manera que su frecuencia teórica no coincide con la frecuencia real que emiten para estar afinadas. Esto es debido a limitaciones de nuestro propio oído, y de los materiales que se utilizan para emitir los sonidos. Por eso, aunque en realidad podríamos afinar la guitarra desde cualquier nota de referencia, La 440 hz es la que supone menos dificultades.

De hecho, también existe un aparato de afinación para la guitarra, que es un afinador de silbato. Y no es más que eso, un silbato, pero afinado. En realidad, serían 6 silbatos, afinados cada uno de ellos respecto a las cuerdas de la guitarra. Consiste exactamente en lo mismo que un diapasón, en dar una nota de referencia para que nosotros ajustemos la cuerda de oído. El problema que tiene afinar toda la guitarra a partir de una sola nota de referencia, es que a partir de esta nota afinamos una cuerda, y a partir de esta cuerda afinamos las demás, por lo que si cometemos algún error en la afinación una de las cuerdas, éste se irá acumulando en la afinación de las demás. Por lo tanto, un afinador de silbato, con los 6 sonidos, permite afinar cada cuerda independientemente de las demás, y no acumula los errores. 

Otra alternativa a este tipo de afinadores es el programa que veremos a continuación. Éste es otro tipo de afinador a través de software. Realmente, como a los aparatos que acabamos de comentar, no se le puede llamar afinador porque no afina, sino que ayuda y sirve como referencia para la correcta afinación. El programa es del mismo desarrollador que el de nuestro metrónomo, y como podemos ver sigue el mismo esquema visual de sencillez ante todo. La función de este software es proporcionarnos el tono que tiene que emitir cada cuerda de nuestra guitarra. Para ello nos da a elegir entre 3 tipos de sonido: sonido de cuerda de guitarra acústica, sonido de cuerda de guitarra eléctrica y sonido del tono que se pretende conseguir. En los 3 sonidos, el tono es el mismo, ya que corresponden a la misma nota pero en mi opinión, creo que es más sencillo tomar como referencia el sonido del tono directamente.


Afinar bien la guitarra con este tipo de afinador requiere más esfuerzo y haber trabajado y desarrollado el oído, ya que es nuestro oído en todo momento el que afina la guitarra, el programa sólo nos da unas pautas. Es recomendable, para practicar sobre todo, intentar afinar la guitarra primero con este programa, es decir, sólo con nuestro oído y teniendo una referencia fiable del sonido que debemos conseguir, y a continuación comprobar la afinación en el otro programa, que nos indicará hasta qué punto lo hemos hecho correctamente, y nos corregirá las desviaciones que hayamos podido cometer. Así, con el tiempo conseguiremos tener que depender menos de herramientas externas para afinar nuestra guitarra.
ecoestadistica.com

21 de septiembre de 2011

Afinar la guitarra: El afinador electrónico

A todo aprendiz de guitarra le tiene que acompañar forzosamente un afinador electrónico. Los hay de muchos tipos dependiendo del uso que se le vaya a dar o de las condiciones en las que se tenga que usar. Un afinador electrónico es un aparato que cuenta con una pantalla de sucesos en la que se muestra la información necesaria para poder afinar la guitarra. Normalmente, estos afinadores analizan el sonido de la cuerda y muestran en pantalla el movimiento de una aguja que nos indica el grado de afinación de la nota. Suelen reconocer la cuerda que se está tocando y algunos indican incluso en qué escala está la nota que está analizando. Los hay que reconocen el sonido a través de un micrófono que llevan incorporados o que se le puede añadir mediante un cable, como el que se ve en nuestra imagen de muestra. Pero también existen unos que detectan el sonido a partir de las vibraciones de este a lo largo del mástil. Éstos suelen incorporarse a la guitarra al final del mástil, con la ayuda de una pinza que lo mantiene adherido, como vemos en la imagen a continuación, y que nos da la facilidad de consultarlo cuando queramos sin necesidad de usar las manos para manejarlo. 
 
Aunque existe otra opción: hay afinadores gratuitos en forma de software y precisamente nosotros vamos a trabajar con uno de ellos. No es un programa completamente gratuito pero tampoco nos va a costar dinero utilizarlo. El objetivo de este software es analizar el sonido emitido por la guitarra a través de un micrófono conectado al ordenador, y se encarga de devolver el resultado de ese sonido en pantalla, indicándonos si el sonido recibido es más grave o más agudo del que debería ser, o si por el contrario está correctamente afinado. El propio programa reconoce la cuerda que estamos tocando y nos indica su grado de afinación. La manera más rápida de afinar cada cuerda es bajarla un poco e ir apretándola poco a poco hasta que veamos en el display de nuestro afinador que cada cuerda está lista. Comprobado con cierta cantidad de afinadores, casi todos suelen dar bastantes más problemas con la sexta cuerda (los sonidos graves son más difíciles de detectar) que con el resto, así que es posible que tengamos que dedicarle un poco más de atención a ésta.


Este software tiene unas cuantas opciones más aparte de la simple afinación, pero son opciones que quedan fuera de nuestro rango de uso, como por ejemplo cambiar el tono de afinación de la guitarra, calibrar las frecuencias con las que trabaja el programa y cosas así que no le vamos a dar uso, por lo tanto tenemos un programa sencillo, que cumple correctamente su función y que nos ahorra unos euros, aunque no sea la manera más cómoda de afinar la guitarra.
ecoestadistica.com

El metrónomo: nuestro guía

En primer lugar, empezaremos por conocer a nuestro ayudante en el aprendizaje de la guitarra: el metrónomo. El metrónomo básicamente es un aparato que marca un compás. La ventaja que tiene es que no se pierde nunca, ni se atrasa ni se adelanta, por lo que el alumno siempre tiene una referencia clara para poder seguir el compás. Quien tenga la suerte de contar con un metrónomo de verdad, que lo utilice y lo aproveche, que además, es un utensilio muy elegante y no estaría de más poder contar con uno, pero el que nosotros vamos a usar en nuestro aprendizaje es virtual, a través de un programa gratuito llamado Metronome, bastante sencillo, pero suficiente para el uso que nos tiene que dar.


En este programa veremos una serie de números alrededor de media circunferencia. Estos números marcan la velocidad del compás, es decir, el número de golpes por minuto que nos dará nuestro metrónomo. Cuanto mayor sea el número de golpes por minuto, más rápido tendremos que dar esos golpes. También vemos debajo 4 opciones a elegir, que no son más que 4 tipos de compás: 4/4, 3/4, 6/8 y none. El compás de 4/4 hay 4 pulsos por cada ciclo del compás; en el compás de 3/4 hay 3 pulsos por ciclo y en el de 6/8 hay 6 pulsos por ciclo. Cada ciclo se diferencia de los demás porque su primer pulso es más fuerte. Si se elige la opción none simplemente no hay ningún pulso que destaque sobre los demás.

Una vez familiarizados con nuestro metrónomo, es importante que lo usemos en todos nuestros ejercicios de prácticas, así nuestro oído se entrenará mejor y sabrá adaptarse automáticamente a cada situación rítmica. También nos servirá para cuantificar de manera sencilla nuestros progresos, ya que a medida que los ejercicios nos vayan saliendo más rápido tenemos un indicador claro de que estamos progresando, cuánto hemos progresado y cuánto tiempo nos ha costado aprender cierta técnica o ejercicio. ecoestadistica.com