Pasodoble Esto sí que es una chirigota

D. José Antonio Vera Luque suele apostar por tipos valientes y comprometidos que le permitan afilar su pluma en los pasodobles y buscar la burla y la sorna en el resto del repertorio. El tipo elegido para este año es un caramelito en ambos aspectos. Ya hace tiempo que el terrorismo dejó de ser la mayor preocupación de los españoles (siempre según el CIS). Desde que la crisis llegó para quedarse y convertirse, por parte del Gobierno, en la mayor herramienta de control social a través del miedo y la incertidumbre, las mayores preocupaciones que le quitan el sueño a los españolitos son el paro, la situación económica del país y la corrupción de los políticos, lo que en realidad se puede resumir en una sola: la ineptitud y desfachatez de nuesta clase dirigente. Y es necesario criticar la desfachatez y cachondearse de la ineptitud, por lo que esta corruptela gobernante se lo pone muy fácil al Vera para escribir varios repertorios. Lo que le veo más difícil a esta idea es superar la poca vergüenza de los propios "homenajeados".
El pasodoble como siempre crítico y reivindicativo,
valiente en las letras pero también en la música. El otro día comentábamos en el análisis sobre el compás de los pasodobles de
Los ladrones y
Los trovadores que el verdadero compás de 3/4 en los pasodobles se reserva
casi exclusivamente para la Comparsa. Pocas chirigotas se atreven a llevar ese pasodoble de ritmo picado y
su presencia en la final es prácticamente anecdótica. Pero si hay alguna que se atreve es la de Vera Luque. Ya el año pasado
Los erasmus llevaban un pasodoble con este compás y además
compartía una estructura muy parecida con el de este año. Cuando se alzó con su único Primer Premio con
Los que van por derecho ya llevaba medio pasodoble a 3/4 desde el trío hasta el final. Casualmente, el Segundo Premio de ese año,
El escuadrón de los jartibles, también lleva medio pasodoble a 3/4. Y que yo recuerde en una final de Chirigota otros pasodobles con este ritmo gaditano Los Robinson de la Isla o
Los niños cantores de Viena. Poco más. Ya habréis podido comprobar que este ritmo de pasodobles
me llama especialmente la atención y es cierto, ya que además de ser una rareza, cuando se hace bien se consiguen auténticas joyas y
el pasodoble del Vera de este año no está muy lejos de serlo.