4 de octubre de 2011

Ejercicios de compás: Golpe en las cuerdas

Hasta ahora hemos estado viendo ejercicios sobre todo para la mano izquierda como son los de digitación o los de acordes, que ayudan a fortalecer los dedos, abrirlos, alargar su recorrido y desarrollar más velocidad y precisión. También hemos visto ejercicios con escalas, que sirven tanto para entrenar la mano izquierda como para el oído, ya que así se empiezan a reconocer melodías y a memorizar la relación que hay entre notas. Ahora empezaremos con otra serie de ejercicios para la mano derecha, y así entrenamos los 3 elementos que será necesario que desarrollemos para tocar bien la guitarra: la mano izquierda, la derecha y el oído. En nuestro caso cada elemento aporta unas capacidades especiales y los 3 son indispensables. El oído le dice a la mano izquierda qué es lo que hay que hacer y a la mano derecha cómo hay que hacerlo. Mientras la mano izquierda es la que se encarga de crear la melodía, la derecha es la que se encarga de ejecutarla. Ahora empezaremos a ver cómo entrenar nuestra derecha, qué recursos debe dominar. El primero de ellos:

Golpe en las cuerdas

Empezaremos golpeando las cuerdas. El golpeo también tiene su técnica y no se puede hacer de cualquier forma. El movimiento tiene que surgir de la muñeca, no del codo ni del brazo. La mano siempre deberá quedar a la altura de las cuerdas, ni por debajo ni por encima. Al golpear las cuerdas se hace un movimiento de bajada del que hay que recuperarse para volver a la posición adecuada a la altura de las cuerdas, así que el movimiento de regreso siempre será aprovechado para golpear las cuerdas de nuevo. El golpe de bajada se da principalmente con los dedos corazón y anular combinándose para conseguir un sonido homogéneo en el que suenan todas las notas del acorde a la vez. El golpe de recuperación se da con el dedo pulgar al girar la muñeca para devolverla a su posición original. Tras este golpe con el pulgar, la muñeca vuelve a estar en su posición para ejecutar el golpe de bajada y poder recuperarse con el dedo pulgar nuevamente. A partir de este movimiento, y cambiando el orden y la intensidad con la que se dan los golpes, se puede tocar casi cualquier ritmo, aunque estudiaremos otras técnicas que nos serán más adecuadas para ritmos concretos.

Ejecución

Este ejercicio sirve principalmente para que la mano derecha pueda empezar a aprender ritmos. La manera de practicarlo es escuchar un ritmo e intentar seguirlo. Para ello lo mejor es empezar con el metrónomo, siempre a velocidades bajas. Se pueden usar los 3 ritmos predefinidos de nuestro metrónomo y emular la manera en que se marcan los golpes con nuestra mano derecha. El siguiente paso será poner el metrónomo sin ningún ritmo y que surja a partir de la mano derecha cualquier tipo de ritmo. La parte más difícil es adaptarse al ritmo de una canción, ya que no suelen ser regulares ni continuos, por lo que es preciso empezar con canciones sencillas. Es más fácil plasmar el ritmo de una canción haciendo percusión con ambas manos en la superficie de la guitarra por ejemplo e intentar memorizar los golpes para poder recrearlos a continuación con la mano derecha sobre las cuerdas de la guitarra.

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